Bolivia pone sus esperanzas en Montecristo X9 ante expectativa de grandes reservas de hidrocarburos

El presidente Rodrigo Paz señaló que el Gobierno trabajará durante los próximos cuatro a cinco años en el proyecto ubicado en Okinawa I, Santa Cruz, mientras YPFB realiza las pruebas para determinar su potencial gasífero y petrolero.

Bolivia pone sus esperanzas en Montecristo X9 ante expectativa de grandes reservas de hidrocarburos

El Gobierno nacional mantiene expectativas sobre el potencial hidrocarburífero del proyecto Montecristo X9, ubicado en el municipio de Okinawa I, Santa Cruz. El presidente Rodrigo Paz afirmó que el pozo podría convertirse en una fuente importante de energía para el país y anticipó que su administración trabajará durante los próximos cuatro a cinco años para desarrollar este proyecto.

“En Okinawa, Montecristo, hay una esperanza de nuevos y gigantescos reservorios de hidrocarburos en Bolivia”, señaló Paz durante un acto realizado en Palacio Quemado, donde promulgó la Ley de Prediarios.

El 15 de septiembre de 2026, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) inició las pruebas del pozo Montecristo-9, correspondiente a la formación Los Monos. Durante ese acto se planteó que el área podría presentar un potencial comparable al de Vaca Muerta, en Argentina, una de las principales formaciones de hidrocarburos no convencionales de la región.

De acuerdo con las proyecciones mencionadas por el Gobierno, si los resultados de las pruebas son favorables, Montecristo 9 podría llegar a aportar alrededor del 13% de la producción nacional de gas.

Gobierno plantea atraer nuevas inversiones

Paz también sostuvo que la redistribución de responsabilidades y recursos entre el nivel central, gobernaciones y municipios, junto con el fortalecimiento de las autonomías, permitiría a las autoridades regionales impulsar políticas destinadas a atraer inversiones nacionales y extranjeras.

El mandatario señaló que la disponibilidad de gas y electricidad puede convertirse en un factor para atraer empresas, generar empleos y dinamizar las economías departamentales.

Asimismo, cuestionó la falta de nuevas políticas de exploración hidrocarburífera durante las últimas dos décadas y afirmó que Bolivia actualmente enfrenta una disminución de sus reservas de gas.

Paz recordó además el papel que tuvieron empresas extranjeras como Repsol, Chevron y Petrobras en anteriores procesos de exploración y producción de hidrocarburos en Bolivia, destacando la importancia que tuvieron esas inversiones para el abastecimiento interno y las exportaciones hacia Brasil y Argentina.

El Gobierno plantea ahora retomar la exploración y atraer capital para el sector, mientras los resultados de Montecristo X9 serán determinantes para establecer si las expectativas sobre sus posibles reservas se concretan.