Bolivia reconoce un rezago de 20 años en el mercado de bonos de carbono

Autoridades aseguran que el país debe fortalecer su normativa ambiental y promover proyectos sostenibles con comunidades para recuperar terreno en el mercado verde internacional.

Bolivia reconoce un rezago de 20 años en el mercado de bonos de carbono
Viceministro Jorge Ávila en el Bolivia Carbon Fortum | Foto: Juan Carlos Salinas - Fuente ED

El Gobierno nacional reconoció que Bolivia se encuentra rezagada aproximadamente 20 años en el desarrollo y aprovechamiento del mercado de bonos de carbono, situación que, según autoridades, se debió principalmente a decisiones políticas que dejaron al país fuera de este mecanismo ambiental y económico.

El viceministro de Medio Ambiente, Cambios Climáticos y de Gestión y Desarrollo Forestal, Jorge Ávila, manifestó que, pese a ese retraso, el país debe enfocarse en avanzar y posicionarse como un referente en producción sostenible.

La autoridad realizó estas declaraciones durante el Bolivia Carbon Forum, evento que se desarrolla este jueves en instalaciones de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco).

“Estamos rezagados unos 20 años, pero no es momento de llorar, sino de avanzar y lograr que Bolivia se transforme en un referente en el mercado de los bonos de carbono”, sostuvo Ávila.

El viceministro explicó que para ingresar con mayor fuerza a este mercado será necesario fortalecer el marco normativo y consolidar el trabajo de las instituciones vinculadas al desarrollo de proyectos ambientales y sostenibles.

Asimismo, destacó la importancia de involucrar a las comunidades en estas iniciativas, de manera que puedan beneficiarse de programas que promuevan la producción sostenible y la protección de los recursos naturales.

El Bolivia Carbon Forum, que se realiza en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, reúne a cerca de 450 participantes, entre autoridades gubernamentales, representantes de organismos internacionales y actores del sector privado.

El encuentro también cuenta con la participación de delegaciones de Fundares de México, la Unión Europea y representantes de Cainco, con el objetivo de impulsar inversiones en sectores estratégicos como el agro, la minería y las energías renovables dentro del marco de la economía verde.