Vanessa Pereira Durán ingresa a la Academia de la Diplomacia del Reino de España.

La boliviana fue distinguida como Académica Correspondiente en un acto solemne realizado en Madrid, destacando la presencia de Bolivia en espacios clave de la diplomacia internacional.

Vanessa Pereira Durán ingresa a la Academia de la Diplomacia del Reino de España.

Madrid.— La boliviana Vanessa Pereira Durán, vicepresidenta de la Fundación Carlos III de España y embajadora de la Casa de la Libertad de Sucre, fue incorporada oficialmente como Académica Correspondiente de la Academia de la Diplomacia del Reino de España, una distinción reservada a personalidades influyentes en los ámbitos de la política, la cultura y las relaciones internacionales.

El acto solemne se llevó a cabo en la histórica Real Sociedad Económica Matritense, institución de raíz ilustrada impulsada por el rey Carlos III en el siglo XVIII, y estuvo presidido por Santiago Velo de Antelo, presidente de la Academia.

La ceremonia incluyó también la toma de posesión de otras figuras de relevancia internacional, entre ellas embajadores acreditados de Países Bajos y Honduras, el general de Ejército Amador Enseñat y Berea, jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra de España, y la cónsul de Brasil, Carmen Ealo de Sá. La diversidad de perfiles reafirmó el carácter plural de la Academia, que integra a diplomáticos junto a referentes de la cultura, la defensa, la empresa y la educación.

Durante su intervención, Pereira Durán expresó su agradecimiento y reflexionó sobre el sentido de la distinción recibida: “Como afirmaba Ortega y Gasset, la historia es nuestra, pero nosotros debemos hacerla consciente; y como recordaba Salvador de Madariaga, la diplomacia es el arte de prever lo que vendrá para sostener lo que debe ser preservado. Ambas ideas orientan mi responsabilidad ante esta distinción”, señaló.

El ingreso de una profesional boliviana a esta Academia no solo representa un reconocimiento a su trayectoria, sino que también refuerza la presencia de Bolivia en escenarios diplomáticos de alto nivel, subrayando el aporte de profesionales bolivianos en la construcción de puentes entre países y culturas.

La ceremonia concluyó con la entrega de medallas oficiales y la tradicional fotografía institucional, que dejó constancia de un momento significativo tanto para la Academia como para la representación boliviana en el ámbito internacional.